Álbum de fotos


Todo viaje tiene sus instantáneas que "capturamos" en forma de fotos. A veces son enfoques panorámicos, otras, fotos de grupo, otras, preferimos hacernos selfies... En este Álbum vamos a ir pegando aquellas fotos de personajes, autores, ciudades... que vayan apareciendo a lo largo de nuestro recorrido.

¡No te lo pierdas!







CURSO 2017-18






CURSO 2016-17

COMIENZA EL ÁLBUM DE FOTOS...

Por fin desempolvamos el Álbum de Fotos que ha estado dormido tanto tiempo a la espera de imágenes de personajes o autores dignos de ser retratados. Y ahora que se acercan tiempos de amor vamos a recordar a parejas célebres por el profundo sentimiento amoroso que los unió. Pero no penséis que siempre fue un BUEN AMOR. No siempre queremos bien al otro. A veces el amor se torna en odio, en celos, en pasión desmedida y causa sufrimiento. 
Todo tipo de amor ya ha sido retratado, sólo hay que buscarlo en los libros, así que ahí van nuestras parejas de ficción. Conócelas un poco mejor, pero no te olvides de leer el pie de foto:


EL PRIMER AMOR

ROMEO Y JULIETA (creados por William Shakespeare)
Estos jóvenes adolescentes, hijos de familias rivales, se enamoran perdidamente tras un primer encuentro y al no ver otra salida a su amor, deciden casarse en secreto e iniciar una huida que tendrá resultados trágicos: ambos se suicidan por amor y por culpa de un error. Ante el supuesto cadáver de Julieta (ha sido narcotizada para facilitar su huida), Romeo, roto de dolor, se envenena. Minutos después Julieta despierta y, al ver el cadáver de Romeo, también se mata. El sacrificio de los amantes de Verona servirá al menos para que las familias enfrentadas decidan reconciliarse.
Pero no olvidemos que Romeo antes de conocer a Julieta confiesa a su amigo Benvolio que ama sin dudar a Rosalina, que no le corresponde. Pronto la olvida (qué voluble) al ver a Julieta en un baile de máscaras, y ahora sí que es correspondido. 
El amor con ellos es impulsivo, imprudente, apasionado...en fin, que está por encima de todo y de todos.

      CALISTO Y MELIBEA (creados por Fernando de Rojas)
¿Quién le iba a decir a Calisto que al ir a un huerto de casa ajena a recuperar su halcón, iba a encontrarse con la mujer de sus deseos, sí, sí, deseos, porque amor, amor... ¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo? Pobre Melibea, joven ingenua, enredada en la palabrería (y quizá magia) de Celestina y de Calisto ("Melibeo soy, y a Melibea adoro, y en Melibea creo, y a Melibea amo"). El único obstáculo entre los enamorados es...la tapia que separa a Calisto del dormitorio de su amada y que será la causante al final de su absurda muerte, pues en su huida para no ser descubierto se cae desde ella. ¿Y qué es de Melibea? Para ella ese primer amor prohibido "es un fuego escondido, una agradable llaga, un sabroso veneno, una dulce amargura, una delectable dolencia, un alegre tormento, una dulce y fiera herida, una blanda muerte..."; quizá por eso y viendo hasta dónde ha llegado su atrevimiento, se tirará de la torre ante los ojos atónitos de su padre Pleberio. 
Ejemplo del primer amor irrefrenable, con mucha pasión y ...poca cabeza.


EL AMOR NO CORRESPONDIDO

    QUASIMODO Y ESMERALDA (creados por Victor Hugo)
Esta pareja tan desigual nos conmueve y nos asombra, porque pese a todo, el amor de Quasimodo perdura hasta en su trágico final. El jorobado y deforme campanero de Notre-Dame ama a la gitana Esmeralda (la única que lo ha tratado con ternura y compasión) sin pedir nada a cambio, sabiendo además que ella de quien está enamorada es del joven y apuesto capitán Febo de Chateaupers. Por eso, cuando Esmeralda es injustamente ejecutada en la horca acusada del asesinato del joven capitán, Quasimodo vengará su muerte y morirá de pena al lado del cuerpo de su amada. 
¡Oh! Se necesitan montones y montones de pañuelos para soportar tanta desgracia, pero las historias de amor no siempre son recíprocas y acaban bien. De todo ha de haber en este mundo traidor...


POLIFEMO Y GALATEA (mito)
No se muestra tan generoso el cíclope Polifemo, hijo del dios Poseidón, al comprobar que su amada Galatea ama en realidad al pastor Acis. Cuando un día los descubre bien amarraditos descansando junto al mar, lleno de furia arroja una roca sobre el joven, que muere aplastado. La ninfa suplica entonces a Poseidón que su amado no desaparezca del todo, y así queda transformado su cuerpo en un río que lleva su nombre y que nace al pie del volcán Etna. 
Esto de los triángulos amorosos es tan antiguo como Matusalén. Y no digamos las brutales reacciones de algunos enamorados al no ser correspondidos. 



EL AMOR CONTRA LAS NORMAS SOCIALES

ANNA KARENINA Y EL CONDE VRONSKI (creados por Leon Tolstoi)
Pobre Anna, que de pronto descubre el amor apasionado y romántico al lado de Vronsky y que decide renunciar a una vida cómoda pero encorsetada para estar junto a él. Ella, casada con un alto funcionario ruso, frío, severo, ambicioso y bastante aburrido. Él, joven militar de éxito, apuesto, seductor, que descubre en Anna a la mujer madura e inteligente que se atreve a romper las barreras sociales. Vivirán juntos el escándalo que ocasiona su amor, pero pagarán un alto precio. Anna se casó sin amor, (¡terrible equivocación!) y ahora que lo ha encontrado, todo son obstáculos que no podrá superar: sus propios celos e inseguridades, el rechazo social, la imposibilidad de ver al hijo...La pobre, llena de desesperación, se suicida.
Una estación de tren es el decorado del nacimiento de su amor (allí se ven por primera vez los amantes) y de su muerte, cuando se arroja a las vías del tren a su paso. El círculo se ha cerrado. 


                                           EL AMOR IDEAL

 CYRANO DE BERGERAC Y ROXANA (creados por Edmond Rostand)
¿Qué peor sufrimiento que el del enamorado acomplejado por su fealdad que cree que su enamorada le está declarando su amor, cuando en realidad le está hablando de otro? Y ella le ruega, además, que proteja a su rival. ¡El colmo de la mala suerte! Cyrano, espadachín y poeta enamorado, pondrá su sensibilidad, sus poemas y su amor al servicio de Cristian de Neuvillete, guapo pero bobo, para que éste conquiste a la bella Roxana. ¿Qué besa la muchacha, los labios de Cristian o las bellas palabras de amor que ha compuesto para él Cyrano? ¿Qué ama, el espíritu de Cyrano o el cuerpo de Cristian? Nuestro feo y narigudo enamorado confiesa finalmente a su amada, antes de morir, la verdad del engaño y es entonces cuando Roxana comprenderá que a quien realmente ama es a Cyrano. ¡Demasiado tarde!
Dicen que al amor entra por los ojos, pero hay que escuchar al corazón...


LA PACIENCIA DEL AMOR


         FLORENTINO ARIZA Y FERMINA DAZA (creados por Gabriel García Márquez)
Florentino se enamora de Fermina siendo apenas un adolescente. Ella recibe sus cartas de amor apasionado y parece corresponderle, por lo que el padre de la joven la aleja de su casa un tiempo para que se olvide de él. Cuando regresa, Fermina decide rechazarlo, pues cree que no la hará feliz, y prefiere casarse con el doctor Juvenal Urbino, hombre al que no ama pero que cumple los requisitos de un buen marido. Su vida transcurre tranquila y sin problemas, tal y como ella quizá había soñado, pero se da cuenta de su error. Florentino espera en vano a Fermina y ahoga sus penas con otras mujeres sin entregarles verdaderamente su corazón, pues sólo tiene una única dueña. Pasan los años y, ya ancianos, Fermina enviuda y Florentino, que ha esperado pacientemente su oportunidad, vuelve a declararle su amor. Ella de nuevo lo rechaza, pero él, inasequible al desaliento, carta a carta, volverá a conquistarla. Mientras el cólera hace estragos a su alrededor, ellos, ya septuagenarios, vivirán con pasión su amor largo tiempo aplazado.
Dicen que el amor verdadero sabe esperar lo que haga falta, pero en fin, casi habría que haberles dicho a estos dos enamorados aquello de CARPE DIEM y TEMPUS FUGIT, porque el amor puede perdurar y soportar el paso del tiempo, pero otra cosa es que haya cuerpo que lo resista.








               CURSO 2015-2016

CARA A CARA

FACE TO FACE


- Don Miguel... 
- Sir William...
-Me temo que hoy toca hablar de nosotros...
-Así parece, amigo mío.
- Por más que insistan en unirnos, vivimos circunstancias tan diversas...
- Sí, pero a ambos se nos recuerda por nuestro genio literario. Vos sois el mejor literato en lengua inglesa y vuestras obras y personajes son tan memorables...
- Os agradezco el cumplido, Don Miguel, pero vos no me andáis a la zaga. ¿Qué decir de vuestro Don Quijote, flor y nata de la caballería andante? De oriente a occidente todo el mundo conoce a tan valeroso y esforzado caballero, sus divertidas y admirables hazañas en compañía del bueno de Sancho Panza. No me negaréis que vuestra criatura os ha hecho universalmente famoso.
- Cierto. Aunque la gloria me llegó algo tarde... Pero hablemos del presente. ¿Qué podemos ofrecer hoy, 400 años después a nuestros lectores?
- ¿Os parece poco un espejo donde mirarse, la vida hecha literatura que les ofrecemos? Ninguna persona de bien puede sentirse en desacuerdo con lo que piensa vuestro hidalgo que ya es también nuestro. En este mundo en que viven nuestros lectores, qué bien vendrían más Quijotes que intentaran hacer justicia y favorecer a los desvalidos.
- No podría estar más de acuerdo con vos. 
- Por ello me complace dejar que sean Don Quijote y Sancho los que tengan el protagonismo de estas páginas.
- No esperaba menos de vos, sir William, con quien estaré en deuda eternamente.

Queridos biblionautas:
Como no podía ser menos, el espíritu cervantino nos envuelve en estas fechas, así que nuestro Álbum de Fotos se complace en dedicar un espacio de honor a los personajes más universales de nuestras letras. Con todos vosotros...Don Quijote, Sancho Panza y la sin par Dulcinea del Toboso. A través de sus palabras conoceremos mejor a los personajes. Aquí tenéis a la gran familia cervantina:

DON QUIJOTE    Limpias, pues, sus armas, puesto nombre a su rocín, no le faltaba otra cosa sino buscar una dama de quien enamorarse, porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma. Llamábase Aldonza Lorenzo, y le pareció bien darle título de señora de sus pensamientos. Vino a llamarla Dulcinea del Toboso, porque era natural del Toboso: nombre, a su parecer, músico y peregrino y significativo, como todos los demás que a él y a sus cosas había puesto.


        ¡Oh Dulcinea del Toboso, día de mi noche, gloria de mi pena, norte de mis caminos, estrella de mi ventura: considera el lugar y el lamentable estado a que tu ausencia me ha conducido...!"
SANCHO PANZA   Labrador vecino de Don Quijote, hombre de bien y de muy poca sal en la mollera. Tanto le prometió nuestro hidalgo, que determinó dejar su mujer e hijos y servirle de escudero. Ya se veía gobernador de alguna ínsula que Don Quijote ganase en singular batalla. Con sus alforjas y su bota de vino, iba Sancho sobre su asno, porque él no estaba ducho en andar mucho a pie.


“¿Qué la hija de Lorenzo Corchuelo es la señora Dulcinea del Toboso, llamada por otro nombre Aldonza Lorenzo? Bien la conozco y sé decir que tira tan bien la barra como el más forzudo zagal de todo el pueblo. ¡Vive Dios que es moza hecha y derecha y de pelo en pecho!
¡Oh hideputa, qué recia es y qué vozarrón tiene! No es nada melindrosa y con todos se burla y de todo hace gracias. Hace mucho que no la veo y debe estar cambiada, porque desgasta mucho la cara de las mujeres andar siempre en el campo, al sol y al aire”.
   
    DULCINEA DEL TOBOSO

 CARTA DE DON QUIJOTE A DULCINEA DEL TOBOSO

Soberana y alta señora: 
Si tu hermosura me desprecia, si tu valor no es mi esperanza, si tus desdenes son mi humillación, aunque yo sea un enamorado muy sufrido, mal podré continuar con mi pena, que además de ser profunda, es duradera. Mi buen escudero Sancho te dará relación del estado, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, en que por tu causa me encuentro. Si quieres socorrerme, tuyo soy, y si no, haz lo que gustes, que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.
Tuyo hasta la muerte, 
                                        El Caballero de la Triste Figura




LOS CLÁSICOS ANTE EL ESPEJO

Querido biblionauta:
Estamos hechos de emociones que a veces nos "gobiernan" en exceso y a nuestro pesar, sobre todo cuando nuestro Yo racional está perezoso, se ha declarado en huelga, está de vacaciones o simplemente tiene poco "músculo".
     En la literatura, como en la vida, encontramos abundantes ejemplos -no siempre admirables- de personajes arrastrados por una pasión o emoción extrema que acaba perfilando su temperamento e incluso su destino. Siempre nos han parecido fascinantes y por eso queremos compartirlos contigo. Los hemos invocado en este blog y sentado en el diván del psicoanalista, para que nos cuenten sus tribulaciones, sus pesares y alegrías, sus tristezas, sus remordimientos...Uff, a lo mejor (o a lo peor) te ves reflejado en ellos. Mírate en el espejo de los clásicos y quizá descubras tus propias emociones...
     


Los MACBETH o la ambición desmedida:
Sí, sí... mi ambición desmedida y la de mi esposa nos llevaron a cometer un crimen terrible que al final pagamos con nuestra propia vida...Pero os cuento el principio...
Yo era primo del rey Duncan de Escocia, al que apreciaba y debía lealtad. Lo serví con honor en numerosas batallas en las que le di la victoria, y por ello me colmó de honores y títulos... Pero un fatídico día unas falsas adivinas me profetizaron un futuro glorioso: ¡iba a ser rey de Escocia y sería invencible! No os podéis imaginar qué orgulloso me sentí. ¿Y si tenían razón? ¿Y si ése era mi destino? ¿Cuánto tardaría en cumplirse? Mi esposa Lady Macbeth cuando lo supo me animó a creerlo y a pensar una y otra vez en ello. Es más, incluso me sugirió que podíamos "forzar" el destino para que ese día llegara cuanto antes.
   Yo apreciaba a mi primo el rey Duncan, pero estaba impaciente por ocupar su lugar. Sólo había que decidirse y adelantar el día de mi entronización. Loco de ambición y sin medir las consecuencias de mis actos asesiné a Duncan... ¡Lo traicioné! ¡Ya nada se interpondría en mi camino! Ni siquiera mi mejor amigo Banquo...¡Dios, qué hice! ¡Una vez que actúas, ya no hay marcha atrás! Eso me decía a mí mismo ante el espejo, aunque mis manos estuvieran manchadas de sangre... Pero la corona de Escocia se convirtió en mi triunfo y en mi castigo. Ni Lady Macbeth ni yo encontramos la paz. Nuestro sentimiento de culpa se volvió insufrible: veíamos fantasmas y teníamos terribles visiones, no dormíamos, vagábamos por el castillo en mitad de la noche... Finalmente fuimos víctimas de nuestra ambición. Mi esposa se suicidó y yo fui asesinado por el hijo de aquel al que yo maté."Quien a hierro mata, a hierro muere", dice el refrán... 
Si quieres conocer mejor mi terrible historia, pregúntale a William Shakespeare, que compuso una tragedia con mi nombre y me volvió inmortal, esta vez sí.




CELESTINA, ¿codiciosa por necesidad?
Eso, eso...Yo no sé por qué tengo fama de codiciosa y no de mujer emprendedora, la verdad. Siempre he sido una mujer de negocios que tiene que velar por su futuro... A mí nadie me ha regalado nada, y ya a mis años -soy una pobre sexagenaria- y sin poder jubilarme, bien tenía que "ahorrar" para lo que pudiera llegar. El futuro siempre es incierto... Pármeno y Sempronio eran jóvenes y ¡hombres! Ellos podían trabajar y ganarse el sueldo sin problemas, pero yo...ya no era bella, ni tenía un cuerpo deseable, sino solo astucia, ¿qué me quedaba entonces? Pero os cuento el principio...
Nunca me casé ni hombre me mantuvo, y para una mujer de mi época (s. XV) era como una desgracia... Yo había sabido aprovechar mis encantos juveniles y me había dedicado a dar placer a los hombres a cambio de dinero, joyas...o sea, al oficio más antiguo del mundo. Pese a mi mala reputación -¡ja!, yo me río, porque pese a todo he sido libre-, gocé de la vida y del amor e hice con mi vida lo que me pareció, aunque también recibí duros golpes, como cuando tuve que salir por las calles toda emplumada para que se riera la gente y me apedreara...El caso es que ya vieja tuve que dedicarme al oficio de alcahueta -y de hechicera-, ya sabéis, arreglar amoríos clandestinos y otros asuntos del corazón y de encuentros placenteros... Calisto me contrató para engatusar a Melibea y aunque no me pagaba mal, sus criados, Sempronio y Pármeno, y yo vimos un buen negocio, y a sus espaldas y compinchados quisimos sacar mayor beneficio. Iríamos a medias en todo. Pero el día que Calisto me regaló la cadena de oro por mis servicios, la verdad es que la codicia me cegó e incluso perdí mi astucia. Guardé el regalo sólo para mí y mentí a mis "socios", que no me creyeron y me reclamaron su parte del botín. Reñimos y envalentonados porque eran dos contra una pobre vieja como yo, me acuchillaron. Ése fue mi injusto fin... 
Si quieres conocer algo más de mí, pregúntale a mi creador, Fernando de Rojas, que me convirtió en la protagonista de una historia con muchos otros ingredientes. 








RETRATOS CON PAISAJE


"No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies".

"Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. La cuestión es moverse".
"No existen tierras extrañas. Es el viajero el único que es extraño".

Novelista de aventuras por excelencia y cronista de viajes, Robert Louis Stevenson llevó al extremo su pasión por viajar y por contar aventuras, a pesar de su pésima salud. Viajó y vivió en múltiples lugares (diversos lugares de Francia, de Estados Unidos, de los Mares del Sur...). hasta que finalmente se instaló en la isla de Samoa, donde los aborígenes lo llamaron Tusítala ("el que cuenta historias"). Allí falleció en diciembre de 1894, a la temprana edad de 44 años, y fue enterrado en la cima del monte Vaea, como él había deseado.
Su vida aventurera definió su proceder literario, por eso no es de extrañar que nos haya dejado obras como La isla del tesoro, El diablo de la botella y otros cuentos, Cuentos de los Mares del Sur y muchos libros de viajes...

En su tumba figura inscrito el siguiente epitafio:

"Bajo el inmenso y estrellado cielo, 
cavad mi fosa y dejadme yacer.
Alegre he vivido y alegre muero.
Pero al caer quiero haceros un ruego.
Que pongáis sobre mi tumba este verso:

Aquí yace donde quiso yacer;

De vuelta del mar está el marinero,
de vuelta del monte está el cazador".



http://luisantoniodevillena.es/web/articulos/stevenson-abogado-de-la-juventud/





MARCO POLO, mercader, embajador y viajero italiano, ha sido considerado el más grande explorador de todos los tiempos, sobre todo porque reúne todo lo que debería tener cualquier explorador: la curiosidad, la mente abierta, la ilusión por descubrir y conocer otros mundos y después contar su experiencia y compartirla con los demás.

Nació en Venecia, el 15 de septiembre de 1254.
Murió en su ciudad natal el 8-9? de enero de 1324.                                             

Junto a su padre Nicolás y a su tío Mateo, ricos mercaderes que comerciaban con Oriente, el adolescente Marco, con sólo 17 años, inicia un largo viaje de 24.000 km. en busca de seda y de otros productos exóticos por regiones de Asia hasta entonces desconocidas, hasta llegar a China (entonces llamada Catai) donde permanecerá 24 años de su vida (de 1271 a 1295) al servicio del emperador como embajador y consejero.

            El joven Marco, serio, amante de la naturaleza, llevaba un diario de la expedición donde recogió todo lo que le parecía extraño, maravilloso de su fascinante viaje. Aprendió las costumbres del pueblo mongol y también algunas y diversas lenguas (sabía escribir y leer cuatro). Consiguió gracias a su carismática personalidad convertirse en el hombre de confianza del Khan y viajó en su nombre por toda China para ser “sus ojos y sus oídos” y poder contarle después cómo eran las tierras bajo su dominio, qué lenguas hablaban sus súbditos, qué costumbres tenían... Visitó el Tibet, la Cochinchina...fue durante tres años el gobernador de Yangzhou.

     Después de su regreso fue capturado por los genoveses. En prisión, conoció a Rustichello de Pisa, al que relató sus viajes por el Extremo Oriente, que le sirvieron para transcribir “El millón”, libro que recoge esta gran aventura de su vida. Una vez liberado, se convirtió en un comerciante acaudalado y fue nombrado Gran Consejero de la República de Venecia hasta su muerte.    
 
            En su lecho de muerte confesó: “Solo os he contado la mitad de lo que he visto”.
    

EL MILLÓN

El millón quizá sea el libro de viajes más influyente y célebre de toda la historia: era la primera vez que se hablaba en Europa de la China, del Japón y de otras partes de Asia. Además ha servido de modelo para elaborar el primer mapa fiable del continente asiático y fue también el que despertó en Cristóbal Colón el interés por Oriente. Colón quería llegar hasta Asia cuando inició su navegación que, sin embargo, le llevará hasta América.
 El título El Millón deriva de un apodo del autor, por haber usado muchas veces esta palabra para describir la cantidad de bienes que administró al Kublai Khan, emperador de los tártaros.






¡¡PERSONAJES DE TERROR!!

   FOTO DE GRUPO

                       WANTED
Una nueva foto para nuestro Álbum particular de personajes del mes. ¿Están todos? Nooo...pero al menos vamos a reconocer a unos cuantos... Se les busca por turbar tu sueño, por provocarte palpitaciones cuando ves una sombra inesperada o escuchas un ruido en la oscuridad de la noche, por impedirte mirar debajo de la cama...
Aquí tienes su ficha policial.

FICHA POLICIAL:
Nombre: Conde Drácula, el primer y más famoso vampiro de la historia.
Creador: Bram Stoker, escritor irlandés (1847-1912).

Retrato robot: Protagonista de la novela homónima Drácula de 1897. 
Maligno vampiro de Transilvania que una vez fue mortal, un noble y hechicero de la Edad Media en los Cárpatos. Stoker lo muestra como un anciano vestido de negro con algún rasgo físico monstruoso, como orejas puntiagudas y colmillos largos (características tradicionales de los vampiros), aunque a lo largo de la novela y mientras se alimenta de la sangre de sus víctimas va rejuveneciendo en edad. El cine lo representa con un aspecto aristocrático, elegante y apuesto. 
Representa el mito de la inmortalidad y de la sed de poder.
Poderes: El Conde Drácula es inmortal, pero no es inmune a la luz del día, al agua bendita o a las balas de plata. Sólo muere si se le clava una estaca de madera de pinsapo en el corazón. 
En algunas adaptaciones literarias o cinematográficas puede volar y transformarse en murciélago; también posee poderes telepáticos, habilidad para cambiar de forma, controlar el tiempo atmosférico y trepar por las paredes. Normalmente extrae la sangre de sus víctimas mordiéndolas en el cuello: en algunos casos éstas se transforman también en vampiros, en otros se consumen, mientras Drácula rejuvenece y aumenta su poder.

La novela: Cuenta la historia del enfrentamiento entre un grupo de personas lideradas por el profesor, médico y ocultista holandés Van Helsing y el Conde Drácula. Viviendo como un vampiro durante siglos, el codicioso Conde viaja clandestinamente en un barco desde Rumanía hasta Inglaterra, donde inicia sus plantes de dominar el mundo, al tiempo que logra insmiscuirse en el círculo social de Jonathan Harker (el abogado que viajó a Transilvania para tratar la herencia del Conde Drácula) y su prometida Mina Murray. Éstos, con un grupo de amigos y colaboradores, tratarán de hacer frente al vampiro.
La novela es en parte una alegoría sobre ciertas miserias y deficiencias de la sociedad victoriana (la sumisión de la mujer al hombre, el colonialismo, los privilegios de las clases altas), pero básicamente es un estudio de cómo sería la encarnación del mal en una persona convertida en este caso en un ser sobrenatural.
Drácula es considerada la obra maestra de la ficción vampírica y la novela que popularizó el género en todo el mundo.


FICHA POLICIAL: 
Nombre: El Monstruo de Frankenstein o la criatura incomprendida.
Creador: Mary Shelley (1797-1851), escritora inglesa.

Retrato robot: Protagonista de la novela Frankenstein o el moderno Prometeo (1818).
Criatura humanoide hecha de carne de cadáveres, que cobra vida, de casi dos metros y medio de estatura, piel traslúcida, ojos vidriosos, labios negros, cabello ralo y dientes prominentes, cubierto de costuras y cicatrices, fruto de haber sido "fabricado" con miembros del cuerpo humano de personas diferentes.
La imagen más reconocible (véase foto a la izquierda) nos la da el cine y el actor Boris Karloff: ser vestido con traje negro, zapatos grandes, torpes andares (aunque Mary Shelley lo describió como una criatura muy ágil), cabeza con cráneo casi cuadrado, frente enorme, dos electrodos a ambos lados del cuello y casi mudo.
Poderes: A pesar de su horrible aspecto, tiene bastantes resquicios de humanidad. No es un ser diabólico ni maligno, sino sencillamente un ser ingenuo, incapaz de distinguir el bien del mal. Comete varios crímenes y desmanes gracias a su fuerza incontrolada. Personaje odiado e incomprendido, complejo y fascinante, por la mezcla de horror y compasión que provoca.

La novela: Inspirada en las teorías científicas del galvanismo, cuenta la obsesión del joven estudiante de ciencias Víctor Frankenstein por crear un ser humano de enorme fuerza, belleza y sabiduría, un superhombre hecho con pedazos de cadáveres que volverán a la vida gracias a la electricidad. El resultado es un gigante monstruoso, repudiado por su horrorizado creador, aunque más tarde Víctor decide retomar su proyecto. Pero el monstruo, ya con vida, ha huido del laboratorio, e incapaz de distinguir el bien del mal actúa con una violencia desproporcionada. Durante su año de huída, el monstruo consigue madurar en inteligencia y humanidad, permanece semiescondido, pues es consciente de que su horrible aspecto provoca el terror de las gentes, lo que le condena a la soledad. La criatura, que ya es capaz de hablar fluidamente, consigue reencontrarse con su hacedor, a quien suplica que le cree una compañera, con la promesa de que ambos huirán hacia tierras inhóspitas de Sudamérica para no ser nunca vistos. El doctor Frankenstein accede a su petición, pero al final decide destruir al monstruo femenino casi acabado, lo que desata la ira del monstruo quien, en venganza, mata a la joven esposa del doctor. Víctor Frankenstein lo perseguirá hasta el mismísimo Polo Norte, en cuyas aguas heladas sucumbirán ambos.


FICHA POLICIAL: 
Nombre: El Hombre Lobo o licántropo.
Creador: Anónimo y popular. Mito común, en diferentes culturas del mundo a lo largo de la historia, de ser humano que se transforma en lobo (licantropía), fruto de maldiciones, conjuros o fuerzas sobrenaturales. Aparece ya en historias que datan de tiempos inmemoriales.

Retrato robot: Protagoniza multitud de leyendas y la primera película The Werewolf in London (1935) de Stuart Walker. Temible hombre-bestia de rostro y orejas similares a los de los cánidos (aunque en mayor o menor medida conservando rasgos humanos), cuerpo peludo, leve hocico y colmillos de lobo y provisto de garras. Es un tipo de monstruo, no un personaje concreto.
Poderes: Se transforma por el influjo de la luna llena. Criatura maligna, capaz de matar a hombres y animales para saciar su apetito bestial, poseedor de una fuerza descomunal. Sólo lo matan las balas de plata.
Representa el eterno dualismo del hombre y la bestia. No hay una obra literaria concreta que inicie el mito sobre licántropos u hombres lobo.


FICHA POLICIAL: 
Nombre: Mr. Edward Hyde (alter ego de Henry Jekyll).
Creador: Robert Louis Stevenson (1850-1894), escritor escocés.

Retrato robot: Coprotagonista con Henry Jekyll de la novela El extaño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde (1886). Más bajo de estatura que Jekyll, de aspecto y modales desagradables, con la fuerza y astucia de doce hombres, de naturaleza malvada y dominante, de inteligencia extrañamente brillante y con reflejos extraordinarios. Es un criminal despreciable y antisocial.

La novela: Se ha convertido en una obra fundamental que representa el conflicto interior del ser humano entre el bien y el mal. Mezcla el misterio, el terror y la ciencia-ficción. Se ha inmortalizado como la historia del hombre y la bestia en un Londres envuelto en niebla y frío, donde suceden hechos increíbles que revelan el lado oscuro del alma humana. El núcleo de la historia está en la dualidad bien-mal del ser humano, que conduce al protagonista a investigar y después a sufrir una doble personalidad. La moraleja de este relato es que el mal está dentro de nosotros, podemos derrotarlo, pero jamás eliminarlo del todo, y no debemos jugar con él o de lo contrario corremos el riesgo de que nos destruya, como le sucede al Dr. Jekyll.

Pero hay muuuchooosss malos, malos más. 
Siniestros, terroríficos, horripilantes, espeluznantes...


http://laslecturasdemrdavidmore.blogspot.com.es/2014/10/100-libros-de-terror-con-los-que-vas.html#.




“VIVO SIN VIVIR EN MÍ”
Querido biblionauta:
¡Qué frase más certera! Así nos sentimos muchos en este comienzo de curso lleno de nervios, de expectativas, de prisas por llegar a tiempo a clase, por iniciar mil y una actividades... Pero esta frase tan popular no es nuestra, es de una mujer excepcional, que va a protagonizar nuestra primera página del Álbum de Fotos del mes, en el que vamos a incluir a personajes que merecen nuestra atención, nuestro peculiar enfoque.


            El mes de OCTUBRE  lo vamos a iniciar con Teresa de Cepeda y Ahumada o Teresa  de Ávila o Teresa de Jesús, como quizá la conozcas mejor. Este año se conmemora el 500 aniversario de su nacimiento (un 28 de marzo de 1515) y en unos días recordaremos la fecha de su muerte, un 15 de octubre en el que todas las Teresas celebran su onomástica.

            ¿Pero quién era realmente esta mujer? ¿Una santa, una monja simplemente...? Así la conocemos todos, pero algo más se esconde en su mirada... Sígueme por este viaje a través del tiempo y te desvelaremos sus más íntimos secretos...

SELFIE
"Muchos pintores me han retratado, ya convertida en monja joven o anciana (algunos bastante fea y legañosa, la verdad), pero mi rostro verdadero es este que te describo:
Mi cuerpo, sólido; mis manos, pequeñas; mi rostro, ligeramente ovalado; oscuro el pelo, brillante y rizado. Mis cejas algo más claras que el cabello; negros y vivaces mis ojos. Mi nariz, mediana, como la boca; los labios, de buen color, fino el de arriba y algo más grueso y saliente el inferior. Mi sonrisa, dispuesta, como la risa. Mis dientes, parejos, y cuando era joven muy blancos. Como rasgo destacado de mi cara, tres lunares: uno debajo de la nariz; otro entre la nariz y la boca; y el tercero, debajo de la boca.” 



CON OTRA MIRADA...    Un diálogo con Teresa de Jesús


Buen retrato, Teresa. Pero háblame de ti...

“No somos tan fáciles de conocer las mujeres...Dicen de mí que soy activa y voluntariosa. Alegre, comunicativa y sociable (siempre con una sonrisa en los labios). También emotiva, brillante conversadora y de clara inteligencia, ah, y con un encanto natural que a todos cautiva. Tengo muy buen humor... ¿sabías que compuse una coplilla para ahuyentar a los piojos? Cómo se rieron mis hermanas del convento con la ocurrencia...”
También dicen de mí que soy coqueta, porque soy extremadamente cuidadosa con mi higiene y me gusta que mi aspecto personal sea impecable... (¡qué sería del mundo sin agua para lavarse en estos tiempos en que pululan ejércitos de parásitos desagradables!).”



Dicen que dedicas mucho tiempo a la oración, al encuentro con Dios...

“Sí, claro, claro, pero además de rezar, coso, bordo con primor, hilo, cocino, friego, leo mucho...ah, y juego al ajedrez (lo aprendí en casa de mis padres). Como siempre digo, yo busco a Dios en los pucheros...”


¡Cuántas cosas haces bien!

“Lejos de mí la vanidad, pero lo cierto es que soy una administradora y negociadora eficaz (hay que ocuparse de lo divino pero también de lo cotidiano), pues tengo que organizar los conventos de carmelitas descalzas que voy fundando (los gastos, los ingresos, las compras, los créditos que debo pedir a las familias nobles para que nos ayuden...). Viajo muchísimo. La monja andariega, me llaman... Y no se me dan mal los números, la verdad, y el pedir con gracia, e incluso regatear, si es preciso.
            Pero, bueno, también tengo mis defectillos ¿eh?: soy en exceso impetuosa (¡cuántas regañinas me he llevado de mis superiores!), estoy llena de contradicciones y sobre todo soy testaruda, nada me aparta de mi camino. Otros, sin embargo, me consideran valiente y audaz, porque no me amilano ante las dificultades... ¡y las he tenido muy gordas! Sí que soy combativa, pero lo hago siempre con diplomacia y prudencia... ¡Hay que tener cuidado en estos tiempos de intolerancia en los que vivimos! Como desciendo de judíos conversos y soy un poco rebelde, la Inquisición sospechó de mí y de mis prácticas religiosas, pero, bueno, finalmente les convencí de que mi fe era verdadera.”


Vaya, vaya... Has dado mucho que hablar por lo que veo...

¡Huy!, el escándalo me ha acompañado en muchas ocasiones, a mi pesar. Ya de niña 
fui un caso especial para los tiempos que corrían.”


¿Ah sí? Cuenta, cuenta...
“Verás, por aquel entonces a las mujeres se las educaba en la ignorancia (casi todas, menos las señoras pudientes, eran analfabetas. No tenían acceso ni a la lectura ni a la escritura). Yo, sin embargo, leía muchííísimo, sin descanso, y desde bien pequeñita.
Los libros han sido mi mayor entretenimiento y placer... De joven, de adulta, la lectura ha sido mi mejor compañía.”


¿Y qué podía leer una adolescente por aquel entonces?

“Pues libros religiosos, claro, pero también y especialmente yo disfrutaba con los libros de caballería (¡ah, mi adorado Amadís de Gaula!), afición que compartía con mi madre Beatriz, a escondidas de mi padre, que no lo aprobaba en absoluto. ¿Sabes que mi hermano Rodrigo y yo escribimos uno? Lo titulamos El caballero de Ávila (en honor a la ciudad donde nacimos, claro). ¡Qué chiquilladas!”


O sea, el que una mujer fuera lectora no estaba bien visto...

 “Desgraciadamente así era... porque leer te ayuda a pensar por ti mismo y, claro, yo era demasiado independiente y libre de alguna forma...”


¿Y por qué te metiste monja? No me parece una vida muy libre...

“Esa es una larga historia, pero te diré que al principio no ingresé por mi gusto.Con 16 años, huérfana de madre y con mi hermana mayor ya casada, mi padre decidió  ponerme bajo la custodia de unas monjitas en un monasterio hasta la edad de encontrar marido. Pero también para ver si me “enderezaba”. Yo era por entonces muy rebelde, estaba bastante mimada, la verdad (ya me había escapado de casa alguna vez...). Debía de ser un terremoto...


¿Entraste entonces sin vocación, obligada?

“Sí, en aquel momento yo era enemiguísima de ser monja, pero ya ves, con el tiempo acepté que prefería vivir allí como mujer libre no sometida a varón, rodeada de la paz y de la soledad que a mí tanto me gustan. Mi ánimo se calmó, y poco a poco fui conociendo y amando al Señor hasta reconocerme en Él. Cuando cumplí 40 años, todas mis zozobras y dudas anteriores se resolvieron y alcancé al fin la paz espiritual que tanto anhelaba. Ahora la fuerza del Señor está conmigo...”


Así que finalmente encontraste tu camino: Dios y la escritura... ¿Sabes que estás considerada una de nuestras grandes escritoras místicas?

 “Sí, sí, menudo halago, pero no creáis que es falsa modestia si os digo que me sonroja la idea. He escrito de todo: filosofía, versos, villancicos, poesía, cartas...pero,  ¡cómo escribo! No utilizo las mayúsculas, a veces no pongo puntos, ni comas ni demás signos de puntuación...No les doy importancia (escribo a toda prisa y sin corregir). Prefiero que mis palabras sean sencillas, populares, que parezca que charlo con el lector mientras coso o hilo (ay, si hubieran existido los emoticones en mi época, ¡cómo los habría aprovechado!). Quiero que mi lenguaje sea cercano y expresivo, cálido y familiar...No me gustan las solemnidades...”


Ofréceme algún texto manuscrito, por favor...

“Claro que sí. Te dejo estos versos de ánimo, para que cuando desesperes actúen como un bálsamo sobre ti. Espero que tras esta charla llena de confidencias, me hayas conocido algo mejor, aunque... ¡no somos tan fáciles de conocer las mujeres...!


                                 

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